.

.

sábado, 17 de octubre de 2015

60 ensayos para una nueva aventura (33)




Mi marido estaba muriendose en el hospital. La habitación estaba excelentemente decorada con cuadros de calma y playa.

Yo no me aparté del lado de su cama en todos los días que duró su internamiento. Ya estábamos cerca del final.

Iba a salir a tomar un café cuando con la voz extremadamente cansada el dijo "hay algo que debo confesarte..." "Shiiisssstttt" le susurré yo "no hay nada que confesar, todo va a ser correcto".
"No, quiero morir en paz. Lo siento. Tuve sexo con tu hermana, con tu mejor amiga, tu prima y tu madre".

Mire el cuadro de la que se tocaba el culo y me decía que me callara...pero no pude contenerme.

"Todo está bien, ya lo sabía, es por eso que te he envenenado".