.

.

jueves, 26 de noviembre de 2015

des vu



Me encantan mis momentos chrysalism, cuando en el interior de mi cálido salón y en la comodidad de mi sillón preferido veo como el agua -hoy helada- de la lluvia golpea y resbala por el cristal de mi ventana.
Y me hace gracia la pintura del gato que -seguro- preferiría estar a mis pies que a la intemperie.

Veo, por la ventana, atravesar el parque a dos adolescentes abrigados al modo cebolla tan de uso en está ciudad y cruzarse con una joven a la que parece que su abrigo no le cumple del todo su misión. Y estas personas en la calle me llevan a un pensamiento sonder. Siempre me ha producido curiosidad saber como viviran sus días, sus horas, las gentes con las que me cruzo.





En casa suena LBQ y su "poderes extraños", junto al sillón tengo un té rojo calentito y Carver esperándome pacientemente.

La Mary -desde su foto en la pared del otro lado- me señala con lo que parece un gesto de "tu si que sabes".

Todo tan simple. Y -sin embargo- presiento que acabará siendo un momento a recordar.