.

.

martes, 1 de diciembre de 2015

tiempo al tiempo




Estaban en la barra. Solo alcancé a oír una parte de la conversación.

* Lo que me asombra de ti es la calma con que encaras la vida.

* Lo aprendí de joven, o sea hace mucho. No hay que precipitar las cosas. Si algo tiene que pasar, pasará. En su momento adecuado, con la persona adecuada y por la mejor razón.

* ¿Y ya está?

* Si, así de simple es.

* Pues como ni parece el momento ni hay por aquí la persona, aunque las razones existen, tendré que esperar.

* Mejor eso que aceptar menos de lo que deseas.