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miércoles, 16 de diciembre de 2015

un paseo de orejas abiertas




Salí de casa a mi paseo diario, el plan era caminar una media hora y entrar en algún café a tomar un pincho y un vinito, luego caminar otra media hora y entrar en otro café para un vinito y un pincho y luego otra media hora y volver a casa, servirme un vinito sin pincho que son muy difíciles de hacer.

El día frío, pero para eso estaba mi abrigo, mi gorro, mi chaleco de plumas...

El primer café lo elegí porque desde el exterior vi que tenía una pintura del francés ese con apellido catalán.

Me coloqué en la barra entre dos individuas que charlaban por el móvil.

* Llevo tanto tiempo sin sexo que sospecho que mi virginidad ha vuelto.

Decían por la derecha. Y por la izquierda...

* Es que es así, la acumulación de pequeñas cosas es a lo que llamamos vida.

El pincho de tortilla sin hacer del todo, buena. El vinito un Rioja del año, bueno. 

El segundo café lo elegí porque extrañamente tenía uno de esos dibujos con frase de Niagara.

Me senté en mesa que la hora de pateo ya pesaba.

En la mas cercana un grupo de jóvenes barbaros con un alboroto reseñable contaban sus hazañas. Llegue a oír al pelirrojo despeinado.

* ¿Me toca a mi? Pues ayer estuve bebiendo en un bareto hasta tarde y entonces cogí un autobús y volví a casa.

Sus amigos le miraron con sorna.

* Puede que a vosotros no os parezca ninguna proeza pero que sepáis que yo nunca antes había conducido un autobús.

El vinito un shiraz australiano, bueno. El pincho unas croquetas de la abuela (que "jodia" la abuela del del bar, hacía croquetas sabrosísimas).

Mas pateo y casa. El vinito un Somontano, bueno.
El sillón, comodísimo.

Post data necesaria; de borrachuzo nada, quiero hacer notar el matiz de "vinito". Ese diminutivo me salva completamente. ¡Mequetrefes!

jijijijijijijijijijijijijiji

Post data innecesaria; lo de la virginidad tengo que ver si es contagioso, I agree a lo que llamamos vida, lo del autobús lo pongo en estudio (que hay peores maneras de volver a casa).