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viernes, 25 de diciembre de 2015

noche buena



El café estaba adornado con algunos posters que hacían referencia a el viejo barrigudo que los anglosajones llamaban santa no se si porque la traducción es así o porque es un travesti, aunque casi puedo asegurar que la santidad no le pega.

Mildred y dos de sus amigas charlaban tomando un te rojo de frutas tropicales y comentaban su noche buena.

* No me puedo quejar, la cena familiar fue rápida y no dio tiempo a las recriminaciones. 

* Pues la mía mejor que otros años, los niños se lo pasaron en grande con los regalos.

(pausa)

* ¿Y tu Mildred, que nos cuentas?

* ¿Sabeis el camarero buenorro del Anden, ese que siempre sonríe y flirtea con nosotras? Pues me lo encontré de fiesta. Hablamos, reímos, bebimos, roce por aquí, roce por allí, roce por justo allí, risas, que si vamos a mi casa, que si que vamos, mas roces, mas risas, un montón de besos, lo hacemos, pausa, charla, mas risas, lo hacemos, pausa-copita, lo hacemos, mas risas y adiós nos vemos.

* ¿Hiciste todo eso ayer?

* ¿Ayer? ¡¡no!! el 17 de julio, creía que preguntabais por mi noche buena. Esa es imbatible.