.

.

domingo, 10 de enero de 2016

el aprendizaje necesario




* Wilbur está cada día mas ido.

* ¿Por qué?

* Le cuento que estoy indecisa. Mi ligue del pasado verano era uno de esos que aparenta lo que no se es, ya sabes que habla mucho pero lo que hace nada que ver. Y le añado que el camarero de “¿y tu madre lo sabe?”, ese que es el único tío entre un montón de camareras, al que llaman pichardo vete tu a saber porque, me quiere ligar y me ha invitado a cenar y que le he dicho que no porque no me fío demasiado en este momento de la parte masculina del género humano… y va y me contesta; Manhattan, final. Ido, totalmente ido.

¿No has visto la película?

¿Qué película?

Manhattan, de Woody Allen.

No.

El prota es novio de una adolescente -que es mas adulta que todos los “mayores” que salen en la peli- a la que deja para seguir a una snob. Al final se da cuenta que una es todo artificio y que ha abandonado a la que era absolutamente natural, cercana a la perfección (que diría Milanés). 
Corre para impedir que se vaya de viaje de estudios a Londres. 
Ella le dice que ya se ha comprometido. 
El le dice que seis meses entre jóvenes británicos salidos acabaran convenciéndola para no volver. 
Y es entonces cuando llega el final.

¿Que final?


Ella le dice; “Tienes que aprender a confiar en las personas”.