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jueves, 28 de enero de 2016

buscando la sonrisa adecuada



La vi observando un Rothko en el museo, me pareció atractiva -que está tres pueblos sobre guapa- y relajada.

Me la encontré luego instalada en una mesa de mi café preferido, hablaba con unas amigas. Justo debajo del cuadro de la mujer incompleta. Me siguió pareciendo atractiva y calmada. Contaba sus vacaciones. Dejando que me dominara mi legendaria curiosidad me senté cerca.

"Fue un camarero -decía- en una tasca, en la parte vieja de Praga. Me miró en cuanto me senté. 
Una small beer le pedí, me la puso en jarra de barro.
Era pelirrojo, barbudo e iba vestido de cantinero medieval.
Sonrió.
Ya sabeis que las sonrisas sinceras me aflojan las bragas, de entrada.
Me toco ¿sin querer? los dedos cuando dejo la nota...".

Tenía ademas una preciosa melena negra que le hacía juego con los ojos. No le escuche mucho mas, si algo de correr en una Barcelona nevada, pero yo ya andaba ensayando sonrisas sinceras.


Pd: incompleta porque le falta la parte mas importante en una mujer....


...el cerebro.