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martes, 9 de febrero de 2016

vitetete unaluncho





(a) Vivía en un pueblo tan pequeño que se olvidaron de ponerlo en los mapas.
Tan pequeño que parte de su casa ya estaba en el pueblo vecino.

(b) Tenia un optimismo tan grande que no cabía solo en su persona.
Tan grande que contagiaba a todos los que estaban cerca.

(c) Tenia un ordenador tan viejo que le permitía tomarse un café, hacer la colada y ducharse antes de que la pantalla pasara pagina.
Tan viejo que cuando, cabreada, le maltrataba de palabra le trataba de usted.

(d) Tenia una mirada tan joven que aun se asombraba con las pequeñas cosas buenas de la vida (desde un mar hasta una calle estrecha).
Tan joven que todavía no reconocía lo que tenia delante suyo.

Era su cumpleaños, le regalarían:

(a) Un traslado de vivienda.
(b) Alguien que sepa valorar su optimismo.
(c) Un ordenador nuevo.
(d) Chocolate, un solo bombón, que hace mirar de otra manera.