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martes, 8 de marzo de 2016

¿Qué te hace sonreír?



Fui a correos bien de mañana, no había cola, me atendieron enseguida.
Mientras el funcionario buscaba mi paquete bromeamos sobre que en un primer momento -sin darme cuenta- había dado mi nick y no mi nombre real, y el lio que hubiera sido intentar identificarme. Entre risas afirmó que no hubiera sido el primero. 

No pude ni salir de la oficina. Me senté en un rincón y abrí el paquete cuidadosamente envuelto. Sobre exterior, anti golpes, y un cuidadoso envoltorio.
Lo primero la nota. Sonrisa obligada al leerla. 
Luego la hermosa portada que me trajo recuerdos de una conversación sobre imágenes muy parecidas pero no las mismas.
Y allí estaba, en mis manos. El libro regalado.




La lectura me enganchó desde la primera página.


Mas tarde, ya en casa, empecé con el subrayado.

"Comía cuando tenía hambre, y no le resultaba difícil tener hambre tres veces al día".

"Siempre fue modesto, pero nunca inseguro".

"El dinero que no se gasta es el origen de todos los males".

Y todavía estaba en la pagina 41. Y ya empatizaba con el prota. Y quería saber mas.
Y me encanto la nota de felicitación a un amigo.

"Cumples 60. No los aparentas, pero los has vivido".

Que rápidamente memoricé para emplearla el resto de mi vida (eso si, una sola vez por persona).




Al día siguiente, acabando de leer en el banco de la plaza, me encontró uno de esos amigos que se hacen en los cursos. Su comentario al verme fue "¿Que es lo que provoca esa sonrisa en tu cara? Desde que te he visto y mientras me acercaba no ha desaparecido". Le dije que me gustaba el libro que leía.

Cuando se fue me asalto de golpe una de esas cosas que yo llamo ráfagas que cruzan. Sabía que la sonrisa no era por el libro (que me estaba encantando) sino por el placer de los regalos inesperados. Esos que te hacen saber que lejos piensan -aunque sea un momento- en ti.