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sábado, 16 de abril de 2016

impulso





Ese día ya no pudo aguantarse mas. Se dirigió a la barra y le dijo a Jota "¿Eres el dueño del café, ¿no?".
* Si.
* Tengo que decírtelo; me suelen encantar los cuadros que eliges para tus paredes pero es que los de esta semana son un reflejo de lo que necesito.
* ¿Volar? (sonreía).
* No hace falta. Que alguien me apoye para hacer lo que deseo. Que me den impulso en lugar de poner palos en mis ruedas.
* Entonces solo abre tus orejas a las personas que te quieran plena, y ciérralas para la gente que quiera que seas como les conviene.
 * ¿No hay una tarea mas fácil?
* Siempre es fácil trabajar para conseguir lo que se quiere... o no se quiere suficientemente.
* ¿Tu lo consigues?
* No siempre, pero no dejo de intentarlo. Huyo perseguido por el frío, el truco está en no dejar que me alcance.

Si -pensó Mar- esa es una buena manera de vivir; intentar seguir los propios impulsos. No dejar que el frío se instale.

* Por cierto -casi susurro Jota- que sepas que te daré todo el impulso que necesitas y dependa de mi.
* Pensaba que me caerías bien, acierto tan pocas veces que me encanta no haberme equivocado.

Los dos rieron.