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viernes, 10 de junio de 2016

y quiero decir...




El Hope ya vacío, en la barra Jota y Pito. En las paredes la Mary.

- ¿Sonríes Jota?
- Que perspicaz estás en la copa novecientos.
- Solo la tercera penúltima. ¿Motivos de la sonrisa?
- La rutina es hacer siempre lo mismo y a la misma hora. Los días parecen mejores cuando todas las piezas están situadas en el sitio adecuado. Pero aparece un peligro que es doble: aburrimiento y conformismo. Hoy, cuando salí de casa, ella me miró con esa mirada que no se puede fingir y yo no pude menos que venirme sonriente a mis tareas. 
A veces, solo a veces, los gestos cotidianos nos ayudan a pasar el día.
- Ya. Pero pasar el día, a veces, no es vivir. 
- Vivimos cuando logramos que los gestos habituales no se conviertan en rutinarios. Cuando aprendemos a valorar las pequeñas cosas que nos hacen saber que no estaríamos mejor ni en otro sitio ni en otro tiempo.
- A lo que ayuda -mucho- tener una "ella"

(Risas)

- ¿Fin de las copas?
- Bueno, si insistes.

(pausa, corta)

- Jota, una curiosidad ¿Que te gusta de esa mujer?
- ¿Además del físico?
- Si, me refiero a lo importante.
- Tiene carácter, y quiero decir personalidad, criterio propio.
Tiene silencio, y quiero decir que sabe callar en una conversación, sabe escuchar. 
Tiene alegría, y quiero decir que viste una sonrisa constante, que sabe ver la parte positiva de cada situación...
- No sigas. Suficiente.
- Para cualquiera con una inteligencia mínima, si.


(Risas)