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jueves, 21 de julio de 2016

brindis



Cogió el vino que él le entregó al entrar, le tiró un beso y fue -como siempre- a ponerse cómoda, que básicamente consistía en quitarse la ropa.

El puso Spotify. Sonaba Sabina cantado por la Olga.

“Mas vale que no tengas que elegir entre el olvido y la memoria”.

Ella mas tumbada que sentada en el sillón le miraba Tu ya sabes; esa mirada.

“Será mejor que aprendas a vivir sobre la linea divisoria…”.

El saboreaba el licor de manzanas, pensando en todos los sabores que ella le regalaba.

“No dejes que te impidan galopar ni los ladridos de los perros…”

Un beso, largo, suave, mutuo.

“Y sal ahí a defender el pan y tu alegría…”

Te toca brindar le dijo él.

Brindemos por lo que tú y yo sabemos y los demás ni se imaginan.