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lunes, 22 de agosto de 2016

la dirección que vale la pena





El Hope lleno con una de esas fiestas de trabajo, ya sabeis de esas de mucha alegría superficial y muchas intenciones ocultas.

Estaban sentados, cada uno en un lado del local.

Sobre ella una amiga comentaba que huía de las relaciones de compromiso como los fantasmas huyen de los miedos infantiles en cuanto aparece la luz.

De él se decía que hacia poco un ligue ocasional algo enfadada por su legendaria negativa a comprometerse le había preguntado si estaba preparado para el amor. "Si, pero no contigo", contestó.

Se miraron -en la distancia- poco, pero ambos eran conscientes del otro.

Al acabar la fiesta el dueño del Hope -todavía con el libro que había estado leyendo en la mano- les presentó en la puerta.

Ante el silencio que se creó, añadió: "Iros en la dirección contraria a la que cogen los que dicen estar de vuelta de todo y nunca han ido a ningún lado".

En los ojos de los dos brilló una chispa de reconocimiento.