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jueves, 8 de septiembre de 2016

bien cierto, los errores hay que elegirlos






En la parte restaurante  iluminada estaban las dos camareras comentando su noche anterior.

A poca distancia, en la parte oscura de la barra, un cliente con los sentidos algo tocados por el alcohol.

* Pues me entraron dos, cuando empecé a decantarme por uno el otro me dijo que se iba, que era muy fea...

*No hay mujer fea, solo copas de menos. (Las mujeres miraron al tipo, sonrieron por el comentario y siguieron a lo suyo).

* Pues el mío me dijo: “que guarrona eres, te has bebido medio bar, me has escuchado media noche con lo que parecía interés, me has hecho gastar medio sueldo y ahora te vas a casa y me dejas a medias (risas de las dos).
* ¿Hiciste medio algo?
* No, pero hoy me ha llamado para ver si quería salir con él (mas risas).
* ¿Que le dijiste?
* Que no quería convertirle en un error en mi vida.

* No me importaría a mi ser un error en tu vida. (Las dos se giraron, pero el tipo tenía la mirada en el vaso y parecía hablar para si mismo).