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martes, 27 de septiembre de 2016

de marcianos y unicornios




* Sentada ahí,  protegida por tus gafillas mirándome como si fuera un marciano me recuerdas a alguien. 

* ¿Alguna estrella de cine?

* No. A mi madre. Bueno también a mi abuela. Quizá podamos añadir un par de novias, alguna compañera de trabajo y a una taquillera de la estación cuando le pedí una entrada para el concierto de Cohen...

* Vale. ¿Conclusión?

* Si que debo ser marciano.

No hubo sonrisa. 
Pausa.
Larga.

* ¿Sabes porque se extinguieron los unicornios?

* No. ¿Debo creer que un marciano si?

* Xacto. Fue cuando el arca de Noe. Uno de los dos unicornios se acercó al otro y le dijo "Hola me llamo Hugo y estamos aquí para preservar nuestra especie" y el otro contesto "Hola, me llamo Bruno".

Y si, la sonrisa apareció.