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miércoles, 5 de octubre de 2016

Besos, memoria, paseos y añadidos






La que parecía que no llevaba nada debajo del abrigo susurró como para ella:
Cuanto más lento el beso, más rápido el corazón.

A mi izquierda la del martini le decía al camarero:
Memoria, otro nombre para nuestros fantasmas y su hambre insaciable.

Un par de frases oídas al azar en el Hope y un paseo por una ciudad que no es la mía charlando de nimiedades con una mujer interesante colocan al día en la lista de muy buenos.

Si además te llega un wasap que dice intentaré arreglarlo para pasar dos días en tu ciudad se convierte en insuperable.