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jueves, 6 de octubre de 2016

el largo camino de la sabiduría





La cosa empezó dedicando mi atención a los cuadros de mujeres con taza que el Hope tenía en sus paredes.

Caminaba con la mirada en ellos mientras avanzaba desde la puerta hacia la barra.

Entonces le oí.  Ya no cumplía los cincuenta.

"Las personas de mi edad son demasiado mayores para mi".

Y pensé que tenía que meditar sobre eso. Cuando en otra mesa una morena de ojos infinitos le decía a su acompañante "Me gusta estar callada contigo".

Sobre eso no tenía que pensar, era una gozada que te lo dijeran.

Llegue a la barra, pedí mi café un poco mas sabio que cuando abrí la puerta.