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sábado, 17 de diciembre de 2016

raro, pero raro raro




Hoy he vivido una rareza muy rara.

Todo empezó bajo la tipa de negro en un mundo rojo. Una mujer inadecuada para mi, mas joven, evidentemente de otra tribu urbana y con unos ojos que rivalizaban victoriosamente con el escote para atraer las miradas, no solo me dio pie, sino que ya puesta me dio toda la pierna. Pero eso no fue lo raro.

Nos pasamos toda la noche y parte de la madrugada de copas por locales que yo ni imaginaba que existían. A la luz del nuevo día me dijo si me apetecía "hacérselo" en su casa. Pero no, esto tampoco fue lo raro.

Lo hicimos bien y repetidas veces (vaaaaaale, solo dos). Dormí genial y al despertarme me había preparado en su cocina un desayuno de rey republicano y me daba a elegir el color de la taza. Fue cuando me di cuenta que era un piso compartido. Una de sus compañeras se paseaba por el salon vestida de piel. No, tampoco esto fue lo raro.

Un tipo de unos treinta con camiseta imperio y apoyado en la puerta de lo que parecía el servicio hablaba con una voz femenina que estaba dentro.
* Venga cari.
* No, no quiero ir a la escuela.
* Sabes que tienes que ir.
* No quiero.
* Tienes que ir cari, eres la maestra.

Exacto, esto fue lo mas raro. Y han pasado tres días y todavía me río.

... y si curiosones, sigo "haciéndomelo" con la comparte piso con la maestra.