.

.

martes, 27 de diciembre de 2016

Por buenas razones




Estoy en lunes mañana ya desayunado, pero te hablo y estás en domingo noche a punto de dormir. Y no, yo aquí no he vivido ni un minuto más que tú ahí.

Se hace raro mirar al revés cuando se cruza una calle. Cuesta acostumbrarse a que los coches vienen por el lado contrario.

Miro el cuadro. La chica sobre la mesa, la bola roja me trae recuerdos.

"¿Por qué yo?" Le pregunta el tipo que ya no cumple los cincuenta a la mujer del pañuelo amarillo que le acompaña. Ella deja de beber y le contesta "El resto es aburrido. Vive según normas aburridas. Habla de temas aburridos. Tú eres la diferencia entre aburrirse y vivir".

Me encanta comprobar que en todas las latitudes hay personas que saben elegir por buenas razones.