.

.

miércoles, 18 de enero de 2017

de la manta a la mantita y hablo cuando me toca



He tenido hoy cuatro conversaciones en el Hope. Con el frío que hace ni se me ha ocurrido alejarme de las mantas que prestan a sus clientes para que sobrevivan. Según aparecían los habituales les invitaba a sentarse conmigo y les daba charla. De lo que me dijeron -tantas cosas- recuerdo cuatro detalles, uno de cada persona.

1.- Guardo mi mejor perfil para quien es capaz de comprender mi peor cara.

2.- Me encantan las personas que después de encontrarte siguen buscándote.

3.- Era genial cuando el único problema en la vida era colorear sin salirse de los bordes.

4.- Hay gente desalmada que aspira a tener conversaciones "con sentido" por la mañana temprano. Se debería legalizar poder torturarlas a ellas también.

Por la noche no me dejaron quedarme a dormir en el café. Abrigado como para atravesar a la vez los dos polos recorrí la enorme distancia hasta mi casa (entre 25 y 30 metros). Y dedique las horas hasta mas menos las tres de la madrugada a tener charlas que yo llamo  de "bajo la mantita".

No ha sido un mal día. Frío, si. Pero aprovechado.