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sábado, 28 de enero de 2017

sobre, no de papel, de encima



Les contaré un secreto secretísimo, me aprendo las rutinas de la gente cansina para así poder evitarles.

Hoy he acabado no demasiado lejos de la oficina, en un café de suelo de madera y mesas separadas.

Fui a la barra. En una mesa próxima hablaban un grupito de universitarios de ambos sexos. El tema; lo buena que estaba la "tía" de la bañera. Lo que degeneró en el consabido "lo importante es lo interior".
Un tipo que ya no cumplía los 50, despeinado, que leía un iPad en una mesa cercana intervino: Me empieza a tocar los huevos esa manía de en cuanto se habla de belleza exterior haga falta meter inmediatamente la belleza interior por medio ¿Qué se pretende? ¿Qué me fije en un adorable páncreas?

Me reí disimuladamente y encargué un bocata en la barra. A mi derecha una señora muy arreglada, planchada y peinada con su amiga. A mi izquierda una rubia que cogía su taza con dos manos y que parecía ser cliente habitual porque hablaba con mucha confianza con el dueño, que la llamaba Lucy.

El bocata excelente, el vino sabroso. La planchada decía en tono bastante alto "...es que me quiere mucho, me pone sobre sus gustos. Ya sabes, el futbol, internet, la pizza..."
La rubia susurró "¡Vaya mérito! Eso también me lo hace mi churri de turno; me pone sobre la cama, el sofá, la alfombra, las diferentes mesas de casa, el capo del coche..."
y se reía.

El café se llama Hope y espero que los cansinos no lo descubran y pueda venir mas veces. Me ha gustado.