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lunes, 30 de enero de 2017

domingo de frío en casa




Como diría un amigo mío "ahí fuera hace un frío del copón". Soy muy friolera pero estoy en casa, en mi salón, que es como un trozo de Julio.
Por la ventana veo a una vecina lectora. Parece que ella no tiene calefacción. También parece que no le importa demasiado.

Una amiga mía me ha dicho -esta mañana en el Hope- algo que yo etiqueté como extraordinario: "Duermo con uno, pero sueño con otro". Pito me dijo que es algo menos extra y mas ordinario de lo que yo creía.

Me he dado cuenta que este finde mi lavadora tenía mejor programa que yo.

Tengo que aceptar que le echo de menos, porque le veo en cualquier persona que me hace reír.

Con eso de no tener nada que hacer he aprendido dos cosas. La primera, importante, que nadie es de nadie. Y esa verdad verdadera me ha llevado al segundo aprendizaje; me aburría, la cura para el aburrimiento es la curiosidad. La curiosidad no tiene cura.

Me tumbo en el sofá para leer. Estoy en esa estrecha linea que separa querer estar informada y ya no querer saber mas de tanto lío.

Leo "las palabras son la ropa de los pensamientos".

Se que se acaba el día porque tengo sueño.