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domingo, 5 de febrero de 2017

la historia de Oscar y Sara ( 4 de - )





El diario de Sara (2)


Jueves (noche).- Me encontré con mis amigas a las 4,30 y me fastidiaba un poco porque tenia que ver a Oscar a las siete, y estaba un poco nerviosa.

Las chicas hablaban del ultimo fin de semana, pero pararon la charla y centraron su atención en mi llegada.
Me echaron en cara que no saliera el sábado, y no quisieron entender que le había prometido a mi madre cuidar de mi hermana pequeña para que pudiera ir ha cenar con su nuevo novio.

Luego volvieron a sus "aventuras" nocturnas. Rebeca había ligado con un tío nuevo, y Marta se había enrollado con Lucas. Se rieron, contaron algunos detallítos (según Marta detallázos, pero siempre exageraba). 
Cada una le había dicho a su madre que dormiría en casa de la otra, y empezamos a discutir sobre eso, cuando entró el profe de deportes (Jorge) a tomar un café. 
Marta afirmo que este fin de semana volvería a pedir permiso para "ir a casa de Rebeca" y cuando empezó la risa Jorge (que siempre de siempre jamás oye todo lo que se dice a un kilometro a la redonda) le dijo desde la minúscula barra de nuestro minúsculo barcito de cole; "Esta estratagema ya la usaban vuestras madres, es muy vieja", todas le contestaron que seria vieja pero funcionaba y todo eso.

Luego hablamos mas bajito, y empezamos a preguntarnos si nuestras madres sabían lo que hacíamos en cuestiones de sexo, y coincidimos en que no. Raquel dijo que su madre le preguntaba si salía con un chico (iba por el cuarto novio) y su padre la trataba como cuando tenia 12 años.

Al acabar su café, el Jorge se acerco a nuestra mesa y dijo "Las madres desean creer" sonrió y se marcho.

Seguimos a lo nuestro, pero me engancho la frase y pensé en mi madre cuando le explico lo que hago cuando salgo.

No sabia como escribir aquí lo mas importante del dia, creo que lo anterior era miedo a las palabras que me van a salir.

Me vi con Oscar, fuimos al Elefante, al entrar en la cafetería me fije que en la pared había dos cuadros del pintor de los paraguas en la playa que le gustaban al Jorge. Se lo comenté a Oscar que me dijo que si, que también le gustaba al de plástica y que a él empezaba a gustarle también. Me dijo que el de deportes tenia un paraguas chulísimo que reproducía un cuadro, pero no era ninguno de los dos que estaban en en la pared. 

La casualidad de que apareciera otra vez el Jorge hizo que tuviera una ráfaga de presencia de mi madre.

Hablamos, nos contamos mogollón de cosas, nos reímos. Hablamos de nuestros anteriores "amores", coincidimos en que ninguno lo había "hecho". 
Lo pase divinamente (que cursi), me acompañó hasta cerca de casa, y al despedirse me beso. Primero en los labios suave, luego con lengua.

Subí a casa, besé a la peque y a mi madre que me preguntó que había estado haciendo. Le dije que con las amigas y luego con un compañero de cole. Me miró "¿novio?" "No, mama un compañero, hablando de un trabajo". El profe tenia razón; ella quería creer.


Entre en mi habitación, y recordé.
El primer beso hizo que apareciera un vuelco en mi barriga. El segundo que apretara mis caderas a las suyas.