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miércoles, 8 de febrero de 2017

la cabeza de los demás.



Hacía un tiempo que no me pasaba por el Hope.
Estaba muy lleno, quizá por la lluvia.

A mi derecha, una mujer de masdecincuenta trasteaba con un portátil rosa.

Entre password
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error, cambie password
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El password nuevo no puede ser el mismo que el antiguo.

Contengo la risa y focalizo mi atención en la mesa de mi derecha. La que esta justo debajo de Nueva York. Un cuarentón con mas barriga que pelo le dice a su compañero de dieta y peluquero; "tío, ayer mis vecinos echaron un polvo tan, pero tan ruidoso que cuando acabaron yo también me hice un pitillo".

Contengo -a duras penas- la risa y sin solución de continuidad llega una morena, se deja caer en una silla de la mesa de la desmemoriada y antes de soltar el bolso dice "Harta me tiene el Quim, le he dicho que o arregla un poco la leonera que tiene por casa o no paso a alegrarle la tarde mas.Y que recoja de una vez el belen que a estas alturas el niño ya debe gatear".

Y ya no pude mas. La carcajada fue sonora y larga.
Los clientes me miraron, vieron a un tipo solo estropeado de risa. Así, por culpa de mis orejas, es como se acrecienta mi fama de loco.

O como me dijo Pito: "Vete a saber que personas seremos en la cabeza de los demás".