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viernes, 10 de febrero de 2017

paseos por mi ciudad



Lunes. Mañana.

Le dije a la del carrito "te quedan bien las uñas, hacen juego con el gorro y el pantalón".
"Si te dijera con qué mas hacen juego, alucinarías" me contestó.





Subimos al tejado, unos traguítos. Y si, aluciné. La furgoneta en la calle, abierta.





Martes, ya de noche.

"Te queda muy bien la pintada" le dije.
"Después de las paredes y techos de casa me sobró. Y pensé aquello de haz lo que puedas, con lo que tengas y donde estés".
"Pues ya puesta, podrías pasar por mi casa".
"Tendrías que pagarme en especies".
Le di mi dirección.





Miércoles. noche, tarde.

Limpiaba de rodillas lo que algún cliente había ensuciado. Me hizó pensar en la gente que trabaja cuando los sitios están cerrados.

¡¡¡ Me pido el museo !!! dijo raudo mi cerebro.







Jueves. Mediodía.

Se oyó como derrapaban. Volcaron.
Me acerqué "¿Estais bien? ¿Necesitáis algo?

"Bien, bien, ¡que alucine tío!" dijo él.
Oi alucine. Recordé el lunes, sonreí.