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miércoles, 10 de mayo de 2017

ráfagas




Nos vimos. Día cálido. Tu como siempre con el pelo alborotado. Y como siempre sonriente. Me besaste muy, muy, pero muy cerca de los labios. Comimos juntos en el café que tenía cuadros de Van Hove. No recuerdo que, pero si recuerdo las risas. Sonó una canción y te entusiasmaste explicándome lo que significaba para ti. Hablamos hasta tarde. Me acompañaste a la estación.
Fue cuando me desperté.