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lunes, 18 de diciembre de 2017

uso de los sonidos ajenos



En la barra en un lado la mujer despeinada, rodeada de bolsas, hablaba con una amiga. Las dos con una cerveza delante. En el otro lado, pero cerca, un tipo bastante perjudicado ante su tercera o cuarta penúltima. En la pared la Mary con esas miradas que nunca le lograron encontrar en las peliculas.

* Es que no me hace puto caso, decía la amiga, y tampoco es que pida demasiado. Creo que me bastaría no ser la segunda.

* Siempre te repito que no coloques a nadie como prioridad cuando a ti te tiene solo como opción.

* Nadie en la historia de la calma -el perjudicado parecía que le hablaba a Mary- se ha calmado cuando otras personas le han dicho que se calme.

Las dos amigas sonrieron.

* Por cierto -dijo Meraki a su amiga- estas bebiendo mucho.

* Es el problema con el alcohol; si ocurre algo malo bebes para olvidar, si pasa algo bueno bebes para celebras y si no pasa nada bebes para que pase algo.

* Una cosa te voy a decir sobre el alcohol y tu reaccion; tienes que elegir si mañana será un dia o el día uno.

* Es evidente que -decía el perjudicado a la Mary- si colocas un pararrayos en el techo de una iglesia es desconfianza en el "jefe".

Las dos amigas sonrieron.

Meraki miro su cerveza, se llevó el vaso a los labios y dio un sorbo. Mister perjudicado miró su copa se la llevo a los labios la vació y dijo al camarero "la penúltima". La amiga miró su vaso, suspiró y susurró "intentaré calmarme sin que nadie me lo diga".

* Una cosa te voy a decir: me encantas cuando eliges vivir sin pararrayos.