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lunes, 21 de mayo de 2018

la memoria es siempre caprichosa





Pito leía en su iPad, sentado en la mesa redonda cercana a la ventana, con lo que parecía un café latte delante.

Ella se le acercó. "Perdona que te moleste" dijo "pero tengo una gran curiosidad y querría preguntarte ahora que estás solo".

Paró de leer, aparto la vista de la tableta y la miro "Dime".

"¿Como consigues parecer siempre feliz?".

"¿Ves esa imagen del tipo delante del cuadro. Como él no me fijo en lo negro que le rodea, solo en el rojo pasión y lo que me trasmite. Y no pido demasiado; algo de comodidad, algo de sexo, algo de cultura y conexión rápida a internet".

Volvió sus ojos a la tableta.

"Pero -insistió ella- te he oído contar anécdotas y siempre tienen un punto optimista, siempre".

Le contestó sin dejar de mirar a la pantalla, dejando que un dedo resbalara por ella; "Mi memoria es caprichosa. No embustera, pero tan atenta a lo que me interesa como despistada en lo que no".

"¿Siempre consigues ver el rojo pasión?".

Levantó la mirada "¿Ves ese cuadro azul con punto rojo? El de la pared de enfrente. Pues te podría contar algunas anécdotas sobre los puntos rojos y yo y en ninguna intervendría la pasión".

"Cuéntamelas".

"¿En la cena?". Sonrió.

Ella también.