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sábado, 2 de junio de 2018

al final, hay que hacer lo que hay que hacer





Al llegar a casa vio la nota. No la cogió, prefirió bajar a la piscina y darse un baño. Ya la leería luego.

Después de refrescarse fue a la cocina y se preparó una ligera cena fría que comió de pie. Luego se permitió un café semi nocturno.

Cogió la nota y entró en el dormitorio. Se desnudó, abrió el armario para preparar la ropa que se pondría al día siguiente.

Finalmente se rindió. No encontraba ninguna excusa más para retrasar la lectura. Se sentó en la cama...