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sábado, 15 de diciembre de 2018

lo sabes ¿no?




No puedes lograr nada a menos que empieces.


viernes, 14 de diciembre de 2018

sin queja



La cosa empezó cuando íbamos a entrar al Hope, dije "Tengo muchísima hambre". Ella se paró en seco en la acera y me contestó "Pues entonces mejor vamos a mi casa y te comes lo que hizo mi madre". "¿Y que hizo tu madre?". "A mi".

La cosa acabó en su casa llena de ventanas y después de comer yo seguía con hambre. Pero ni una queja, oyes.



jueves, 13 de diciembre de 2018

elegir favoritos es esencial





Jota -como es costumbre en él- cuelga de las paredes gente bañándose en plena ola de frío. Siempre dice que en algún lugar es verano.

En la barra, dos jovencitas hablan de sus desdichas amorosas "Es que no se como hacerle ver que le quiero" decía la del pelo cortísimo. "Hay muchas maneras de demostrarle a alguien que le quieres" le contestaba su amiga.

"Follando es mi favorita" intervino Pito, que estaba sentado junto a ellas, sin apartar la mirada de su bocadillo de mejillones picantes.




miércoles, 12 de diciembre de 2018

perros, gatos, flexiones y caballos.



Hacía días que no te escribía. ¿Te acuerdas de mi vecina la que celebraba la fiesta de cumple de su gato? Hoy la he visto en el jardín, le hablaba, y era obvio que estaba convencida de que el gato le entendía. Entre en casa, se lo comente a mi perro y nos reímos un montón.

Un compañero del curro ha comentado que esta mañana solo levantarse hizo 50 flexiones, bebió un té verde y salió a correr. Esta mañana entre que sonó el despertador y me he levantado pasó casi una hora y para estar despierto necesité 30 minutos mas.

Una amiga le ha mandado por wasap esta foto a mi parienta, no lo entiendo ¡¡si el caballo se ve claramente!! 




martes, 11 de diciembre de 2018

la rutina mata




Tengo un deseo profundamente oculto y todavía no muy articulado de algo que esté más allá de la vida cotidiana.





lunes, 10 de diciembre de 2018

domingo, 9 de diciembre de 2018

compartir comida



Fue en verano. Era Londres. Buen tiempo modo inglés, eso es no llovía y había sol.

Aprendí dos cosas.

Siempre que viajo visito los museos de arte moderno, en esta ciudad paso cada vez por la Tate Modern. Que tiene esa sala llena de Rothkos que me fascina. Y mantengo una antigua costumbre; hacer gasto en la tienda de regalos y en su restaurante.

La Tate tiene uno bastante reconocido en en el piso alto, con vistas al Támesis, caro (y decir caro en Londres significa mucho). En el piso a ras de calle tiene otro. Muy grande, en forma de ele. Precios asequibles, comida sencilla.

Como yo suelo hacer la comida a mi horario y los ingleses son muy suyos en esa cuestión, cuando aparecí a comer la segunda sala, la que estaba mas alejada de donde se recogía el buffet, estaba casi vacía. Con mesas muy largas, a compartir. Escogí una sencilla lasaña y fish and chips. Al sentarme y dejar la bandeja en la mesa me percaté de que no había cogido cubiertos, me levanté y fui a buscarlos.

En el viaje de ida y vuelta me di cuenta de que sonaba la versión nueva de una de las tomas del "Blood on the tracks" de Dylan. La canción era "If you see her, say hello"

Al llegar a la mesa vi que una joven negra, con un vestido sencillo pero lindo, con el pelo muy corto y teñido de rubio estaba comiéndose mi lasaña. Pensé que sería una estudiante universitaria que no llegaba a fin de mes, jugando la coloqué estudiando arte. Dylan decía eso de "la respeto por hacer lo que hizo" y a mi me dio la vena solidaria, pensando en la difícil vida de los que nacen en países mas pobres, y el hambre que hay que tener para hacer algo así.

Me senté junto a ella, le sonreí, cogí el pescado con patatas y empecé a comer. Ella me miró y sonrió. Siguió con la lasaña.

No hablamos. Cuando terminó, me volvió a sonreír, cogió su plato, se levantó y lo llevó a esa especie de estantería donde se dejan  las bandejas. Terminé sin prisa. Cogí mi bandeja para ir a dejarla cuando...

... en la mesa que estaba vacía vi mi bandeja, mi lasaña y mi fish and chips. Sin tocar. Al volver con los cubiertos me había equivocado de mesa.

Me había comido el segundo plato de la joven tan orgulloso de mi mismo por "invitarla".

Era verano. Era Londres.

Aprendí dos cosas: Que tenemos metidas en la cabeza ideas que nos impiden ver de verdad. Y que existe muchas mas personas como la que me dejo comer de su bandeja. Siempre que me preguntan porque soy optimista me sorprendo. ¿Cómo no serlo?




sábado, 8 de diciembre de 2018

no dejes de decirlo





Un simple "te echo de menos" puede cambiar cualquier cosa.



viernes, 7 de diciembre de 2018

pide y obtendrás



Hope lleno en medio del puente. Jota había declarado la semana de Ray y en ese momento cantaba "Devil's in the jukebox" produciendo ese extraño efecto conocido mundialmente de que todos los que estaban en el local (hablando, bebiendo, meándose en las bragas de risa o vaya usted a saber) movían sus pies acompasados a la música.

Se abrió una pequeña charla sobre los dos cuadros, tan iguales, tan diferentes que Jota había colgado. Violeta, siempre Violeta propuso jugar a inventar historias.

Intervino Meraki: Una vez uno como el del sillón me dijo "tengo el poder y el dinero, pídeme cualquier cosa que se pueda comprar y será tuya si tu eres mía". Me escapé a la carrera. Otra vez me encontré a uno que me esperaba como el segundo con unas flores y si, también llevaba sombrero. Me dijo simplemente "¿qué prefieres" y le conteste: Sexo, música y buena literatura. Hecho me dijo. Y eso obtuve".




jueves, 6 de diciembre de 2018

si, decisiones, aquí




Hablaba ella, con pausas. Tenía agarrado el café latte con las manos como para calentarse. "¿Conoces esa sensación de que todo está en su sitio? Pues yo tampoco". Dijo. Y bebió un sorbo más. El tipo que estaba con ella, gafas, barba de días, sombrero, repantigado en uno de los sillones, no contestó. "No creo ser un producto de mis circunstancias. Soy un producto de mis decisiones" continuó ella y se quedó mirando a algún lugar indeterminado tras el ventanal, rodeando el envase con las dos manos. Él, callado, bebió lo que parecía un licor. "El estrés aparece cuando se está aquí y se quiere estar allí" afirmó ella, y bebió otro sorbo.

Ray LaMontagne cantaba "New York city's killing me".

Cuando volvía paseando hacia casa en mi cabeza jugaban las preguntas; ¿Yo la conocía? ¿de que soy producto?. ¿Quiero estar aquí o allá?

Y empecé a repetirme tipo mantra: Si, decisiones, aquí. Si, decisiones, aquí. Si, decisiones, aquí.