.

.

jueves, 10 de agosto de 2017

¿recuerdas?




Las cosas que han pasado cambian continuamente.





miércoles, 9 de agosto de 2017

la mirada microscópica




De cerca nadie es normal.




martes, 8 de agosto de 2017

lo que verdaderamente importa





* En mi vida, lo importante son las tres "C".

* Yo siempre pondría como importante follar.

* Eso; cultura, comer y coger.

* Vale, no recordaba que acabas de estar en Argentina.



lunes, 7 de agosto de 2017

individual, intransferible




No quiero resignarme a vivir la vida a través de otros.




domingo, 6 de agosto de 2017

¡¡ es tan aburrido !!




A las buenas costumbres nunca acabo de acostumbrarme.




sábado, 5 de agosto de 2017

cimientos






Sin memoria no somos.






viernes, 4 de agosto de 2017

ahora toca brindis raro




Exterior playa.

De repente Guille se quita los cascos, sale de la sombra, se sube a una mesa y mirando a todo el grupo dice:

"A ti que has preferido vivir como si nada fuera eterno. A ti que aún no sabes los besos que te caben en la boca. A ti que te has colado en el coto privado de mi vida. A ti que vas deprisa por miedo a que la risa se marchite".

Se baja de la mesa, se coloca los cascos y sigue leyendo al Connolly.

Sabe que una sonrisa enorme está vistiendo una cara.



jueves, 3 de agosto de 2017

nunca se sabe donde prende la chispa



Se vistió sin prisas, eligiendo con sumo cuidado los accesorios.
Se vio a si misma más elegante que guapa. Ayudaba que -en los últimos tiempos- él no la hacía sentirse especialmente deseada.

En el restaurante-espectáculo las cuatro parejas de amigos se colocaron el la distribución de siempre, en una mesa -de situación inmejorable- que permitía ver las actuaciones de forma privilegiada. Hoy un artista de voz potente y canciones planas, olvidables todas.
La comida y la bebida excelentes.


*****

Mientras fumaba plácidamente en la acera, esperando que viniera del parking a recogerla, se le acercó una mujer con el pelo -rojo- despeinado, sonriente y con luz en la mirada. Se plantó ante ella y le dijo:

"Te he visto, tenías los ojos tristes. No les dejes gastar tu tiempo."

Luego -descaradamente- la besó en los labios, largo y dulce, sin que ella hiciera nada por evitarlo. Y se fue.


*****

Siempre recuerda que ese fue el primer día del resto de su vida. La que vivió de verdad.




miércoles, 2 de agosto de 2017

conversación extraña




Lucy estaba como dormida. Violeta leía. Entró Guille.

* ¿Qué lees?
* Virginia Woolf.
* Eso es quien (sonrió) yo pregunté qué.
* "Me hago y rehago continuamente. Diferentes personas dibujan diferentes mundos para mi".
* Muy bueno, Certificando lo de que lo bueno si breve dos veces bueno.
* Excepto el sexo (dijo Lucy abriendo un ojo).
* Y podríamos decir que lo malo también mejor que sea breve.
* Ahí si se puede incluir el sexo (dijo Lucy riéndose).



martes, 1 de agosto de 2017

historia rara pero menos





Después de comprar el periódico, me fui al café de siempre. El del suelo de madera, mesas amplias y luz suficiente. Al entrar la vi, estaba sola, con una taza de café que rodeaba con las manos, ella levantó la vista y fijó sus ojos en mi.

Algo más; fijo su mirada. Esbocé una ligera sonrisa, le hice un gesto ligero con la cabeza, me senté en mi mesa de siempre, cerca de la ventana, la que estaba debajo de los tiburones de la noche “el” cuadro de Hopper, pedí mi droga diaria y me puse a leer.

Pero una idea se había colado sin permiso -traviesa- y jugaba bailando en mi cabeza. Idea que evitaba que me concentrara en las letras negras del diario, idea que saltaba para recoger toda mi atención.
Idea que repetía "Te ha invitado, te ha invitado, te ha invitado...."

No me atrevía a acercarme, ¡con que derecho! seguro que la molestaba, seguro que iba a pensar de mi que era un baboso,o peor un acosador. El miedo me paralizaba, pero mi deseo era intentar.

¿Había mirado en mi dirección? Me pareció ver un ligero movimiento en sus labios, como el inicio de una sonrisa que no llegó a concretarse.

Sonaba suavemente la música en el cd del establecimiento, Sabina decía "Quién más quién menos tiró una vez la casa por la ventana…”. Ella movía los labios sin sonido repitiendo las palabras.

Me levanté, me acerqué despacio, sin apartar mi mirada de sus ojos, ahora fijos en los míos, coloqué mis dos manos en su mesa y bajito (con la boca seca) dije "Me gustaría sentarme un rato contigo. ¿Molesto?"