Leo -sin excusarme- para hacer mejor mi vida
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domingo, 10 de junio de 2018
sábado, 9 de junio de 2018
viernes, 8 de junio de 2018
jueves, 7 de junio de 2018
miércoles, 6 de junio de 2018
la semana de las frases (3)
Y un día te irás. O me iré.
Para siempre.
Nos quedaremos mirando los sitios:
“Aquí se rió, aquí nos comimos una pizza, aquí me besó,
y aquí,
y aquí,
y aquí”.
martes, 5 de junio de 2018
la semana de las frases (2)
Los lunes siguen siendo duros.
Pero nada que no arregle una cálida conversación,
una copa de vino (o de lo que se prefiera)
y buena música de fondo al acabar el dia.
lunes, 4 de junio de 2018
domingo, 3 de junio de 2018
cada vez, si
Cada vez que el sol sale incendiando mi ventana y abro los ojos espero que sea una gran jornada.
Cada vez que salgo a pisar las calles espero algo convierta el paseo en significativo, digno de recordar.
Cada vez que salgo a pisar las calles espero algo convierta el paseo en significativo, digno de recordar.
Cada vez que me siento en el Hope a tomar el imprescindible café de la mañana, escucho las frases de quienes están cerca, en espera de la idea que pueda incorporar a mi bagaje.
Cada vez que abro la ventana de mi ordenador espero encontrar la visita más deseada, la sorpresa increíble, las letras adecuadas.
Cada vez que empiezo una lectura espero todo.
Cada vez que empiezo una conversación espero que se me olvide el reloj.
Cada vez. Y alguna vez sucede.
sábado, 2 de junio de 2018
al final, hay que hacer lo que hay que hacer
Al llegar a casa vio la nota. No la cogió, prefirió bajar a la piscina y darse un baño. Ya la leería luego.
Después de refrescarse fue a la cocina y se preparó una ligera cena fría que comió de pie. Luego se permitió un café semi nocturno.
Cogió la nota y entró en el dormitorio. Se desnudó, abrió el armario para preparar la ropa que se pondría al día siguiente.
Finalmente se rindió. No encontraba ninguna excusa más para retrasar la lectura. Se sentó en la cama...
Después de refrescarse fue a la cocina y se preparó una ligera cena fría que comió de pie. Luego se permitió un café semi nocturno.
Cogió la nota y entró en el dormitorio. Se desnudó, abrió el armario para preparar la ropa que se pondría al día siguiente.
Finalmente se rindió. No encontraba ninguna excusa más para retrasar la lectura. Se sentó en la cama...
viernes, 1 de junio de 2018
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