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domingo, 25 de octubre de 2020

eso que no se puede abandonar



La mañana ha discurrido ocupada. Elegir que es lo que iba definitivamente a la basura y lo que se quedaría fue complicado. Parece que tengo un ligero toque de ese síndrome de guardar objetos que no uso. Al final el 75% se fue para no volver y el resto, lo que perdura en el tiempo -eso que parece imposible de separar de nosotros porque es parte de un momento señalado de nuestras vidas- volvió a esas cajas que llevaban sin abrir diez años a esperar otra década para ver si en la siguiente limpia les tocaba desaparecer.


Son las cuatro y diecisiete. Debería comer pero todavía no me ha venido el hambre.


Tengo que salir de casa a un par de recados y a la inauguración de la exposición que monta una amiga; "imposible apartar la mirada" se llama. ¡Que pereza!


Zangoneaba por el corte inglés cuando una dependienta con un peinado imposible se acercó y amablemente me preguntó "¿ha elegido ya?" Mi cerebro -aliado a mi boca- contestó antes de que tuviera tiempo de procesar la pregunta.


* La verdad he dudado entre la rubia de las trenzas y tu, pero definitivamente ganas tu.


Me miró.

Pero de verdad, me miró de arriba abajo.


* Ya estoy muy elegida.

* No soy celoso.

* Tengo novio.

* Mi novia también.


Se le escapó media sonrisa.


* Voy a una exposición esta tarde...


Por cierto, la muestra mucho mejor de lo que esperaba. Me gustó la idea de "ajuntar" de dos en dos. Y que una no pudiera apartar la mirada.


"Se juntan dos cosas que han nacido separadas y lo que transmiten es diferente a lo que antes hacían por separado" le dije.

"Es cierto" contestó.

"Como tu y yo" seguí "no ven lo mismo si aparecemos solos o juntos"

"Es cierto" repitió, haciendo evidente que su atención no estaba en ese momento en mi.


Aprovechando que estaba arrebatada -igualito que la de las serpientes en las piernas- por la Mary, ahora fui yo la que la miré de arriba abajo. Mi cerebro -con esa manía de pensar por libre- se estaba preguntando si pertenecería al 25 imposible de abandonar.



3 comentarios:

  1. La rubia, sigo pensando que era muy guapa y todo eso pero que no acaba de rematar. Sin embargo no me disgustan los pies de la de Sepia.

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  2. Y yo que pensaba que era la única que hacía limpieza de cosas estacionarias jajaja

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